Superar una lesión: El ejemplo Abidal

13 marzo, 2013 Deja un comentario

Dicen que la vida es una carrera de obstáculos, tienes que ir sorteándolos y esquivándolos. A veces te dan un mazazo, y otras veces esos obstáculos te proporcionan una oportunidad para replantearte tu manera de ser, tu manera de vivir, los objetivos de tu vida… Los más fácil es desanimarse pero yo soy de los que cree que lo que no te mata te hace más fuerte.

En el mundo del deporte en esta carrera de obstáculos siempre esta presente el fantasma de las lesiones. Este año por desgracia me ha tocado vivir muy de cerca varias lesiones graves, tanto de jugadoras/es como de amigas/os y para ellos va dedicado este entrada. Personalmente, como persona y entrenador es duro ver como una joven de 13 años se pierde toda una temporada por lesión, o como un jugador en buena dinámica se lesiona en su mejor momento de la temporada. Es duro, pero todos aquellos que amamos este deporte debemos volcarnos hacia esas personas y proporcionales todo nuestro apoyo y nuestra ayuda. Es uno de los grande valores de nuestro amado deporte, la solidaridad y el compañerismo.

Como ejemplo para todas aquellas personas y deportistas que pasan o han pasado por momentos complicados en su vida o su carrera deportiva os “regalo” esta entrevista que emitió TV3 estas navidades pasadas, “La gran marató d’Abidal” donde podemos ver como este deportista profesional es capaz de superar una grave enfermedad y gracias a su espíritu de superación, al apoyo de su familia  a la ayuda de todos su amigos, de conocidos y desconocidos pudo volver a jugar.

Para todos ellos va dedicado este reportaje. Ánimos!

Mucha gente pequeña, de pequeños lugares, haciendo pequeñas cosas, pueden cambiar el mundo

 

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Tecnificación: Invirtiendo en formación

22 noviembre, 2012 Deja un comentario

Creo que todos estaremos de acuerdo que el trabajo de la técnica individual es indispensable para el desarrollo de nuestros / as jugadores /as pero como viene siendo habitual desde siempre en todos los clubes, el tiempo de entrenamiento es el que hay, no disponemos de más pistas para entrenar, ni de más horas, ni de mejores condiciones y la gran mayoría de entrenadores hacen lo que pueden o no… y se escudan en que tienen el tiempo que tienen y que tienen que aprovechar el tiempo de pista que tienen. Esa contestación, no nos engañemos, es porque quieren dedicarle, la gran mayoría de ellos a jugar 5×5, a preparar sus sistemas, a perfeccionar sus jugadas, y a hacer un entrenamiento más divertido.

De esta afirmación se me platean varias preguntas: ¿Para quién es más divertido ese entrenamiento? ¿Realmente aprenderemos a jugar mejor sin haber consolidado antes los fundamentos básicos como el pase y el bote? y por último ¿Qué tipo de jugadores queremos formar realmente?

Todas estas preguntas no nos las llegaríamos a plantear si desde nuestro club existiera una figura REAL de Director Técnico y se pudieran establecer unas líneas generales de lo que debemos trabajar en cada una de las edades y hacia donde queremos dirigir y enfocar la formación de nuestros jugadores.

Una de las herramientas básicas para el desarrollo de los jugadores / as de un club es la tecnificación. Tecnificar no es otra cosa que “Introducir procedimientos técnicos en actividades donde no se empleaban”  y “Hacer algo más eficiente desde el punto de vista tecnológico“. De estas 2 acepciones es fácil entender que el proceso de tecnificación nos va a llevar a practicar toda una serie de fundamentos básicos para poder convertirlos en eficientes, y que si este trabajo, todo el proceso formativo a nivel táctico y estratégico perderá sentido por el alto grado de errores que se desarrollaran durante su proceso de ejecución.

Los clubes invierten muy poco o nada en procesos de tecnificación y me resulta realmente chocante que clubes de gran tradición baloncestística o con grandes canteras no inviertan en este tipo de actividades. Tengo la sensación que en la mayoría de casos los entrenadores “viven en su isla” y que cada uno tira por donde le parece o le interesa, y que al club o en su extensión al Director Técnico ya le va bien esa situación, porque proponer una estructura de trabajo que rompa con la rutina le supone en muchas ocasiones trabajo extra, se escuda en que no hay pistas o tiempo para realizar estas actividades, o que directamente el equipo técnico que tiene no está tampoco para crecer a nivel formativo.

En los 18 años que llevo como entrenador he vivido varios modelos de tecnificación, pero dejando de banda el clásico entrenamiento de tecnificación con 4-5 jugadores con entrenamientos de entre 40′-60′ con un entrenador trabajando específicamente aspectos muy concretos, me centraré en 3 modelos de trabajo que me han impactado.

1) Trabajo por puestos específicos (CB Castelldefels) Categorías Rendimiento

De la inquietud de los propios entrenadores y de la dirección técnica se propuso un modelo de trabajo que rompía con todos los esquemas habituales de trabajo. El viernes, si el viernes (el día que se “prepara” el partido), se propuso un modelo de trabajo conjunto donde jugadores del club desde Cadete de 1r año hasta los jugadores del Senior “A” del club participarían conjuntamente durante 30′ de entrenamiento “sacrificando” su tiempo de entrenamiento de equipo, en su beneficio propio.

¿La fórmula? Muy sencilla. Aprovechando la penúltima franja de entrenamientos del viernes donde había 3 equipos entrenando dentro del pabellón y 1 equipo más en las pistas exteriores, se añadían los 2 equipos séniors del club que entrenaban en la última franja horaria. Cada franja horaria aprovechaba 15′ de la franja anterior y posterior optimizando un trabajo de 30′ de tiempo efectivo.

Dentro del pabellón se dividiría el trabajo entre bases, aleros y pívots (una posición por 1/3 de pista) y a su vez cada posición se dividía en 2 subgrupos. El formato de trabajo era muy fácil, un concepto técnico o táctico (centrado en toma de decisiones) mediante 3-4 ejercicios. Cada semana el grupo trabajaba en un mismo aro pero con diferente entrenador que rotaba de pista provocando una interacción continua entre jugadores de diferentes categorías y entrenadores de diferentes categorías.

El responsable de todo el entramado sería Jordi Ribas, mediante el siguiente programa que os dejo a continuación y que se llevó a cabo a lo largo de toda la temporada: Trabajo por puestos específicos

2) Básquet a la Carta (CB Argentona) Categorías Formación

Apenas hace 15 días que he aterrizado en este club, y todas las buenas palabras y buenos comentarios sobre la gestión del mismo las puedo experimentar en persona. Esta semana se ha iniciado un trabajo en los equipos de formación llamado “Baloncesto a la carta” donde los equipos de formación que entrenan en la 1ª (preminis y minis) y 2ª (preinfantil hasta cadete) franja horaria, sean masculinos o femeninos.

La dinámica de trabajo es crear 4 grupos mixtos de entre 10-12 jugadores y se realiza un entrenamiento específico y dirigido únicamente a un fundamento de juego, en este caso dirigido a: 1) Dominio de pelota, 2) Defensa, 3) Finalizaciones y 4) Tiro. Esta propuesta lleva consigo el trabajo mediante grupos muy heterogéneos donde la superación de uno mismo, la diferencia de contactos, la interacción con otros compañeros del club faciliten no solo un crecimiento a nivel deportivo sino también a nivel personal.

El trabajo va dirigido a un concepto de juego, pero la manera de trabajar diferentes conceptos de juego nos puede llevar situaciones curiosas de interacción, a aprender a leer mis limitaciones como jugador, a potenciar mis puntos fuertes, a superarme delante un reto y a aprender de los diferentes entrenadores del club.

Una propuesta muy interesante que de manera mensual los diferentes jugadores y entrenadores del club podrán compartir y disfrutar por el bien de los jugadores y también de los propios entrenadores.

3) Circuito de Progresión Individual (FNB Ardoi) Escuela de Baloncesto y Categorías Iniciación

Un modelo curioso de formación de jugadores y jugadoras lo descubrí en Navarra, concretamente en Zizur Mayor a escasos 5′ en coche de la capital Pamplona. Su modelo de escuela de baloncesto y de sus equipos prebenjamines (o preminis) funcionaba mediante con 1 o 2 entrenamientos con grupos abiertos de edad y sexo, y después un entrenamiento de equipo que normalmente coincidía con el último entrenamiento de la semana.

La metodología consistía en trabajo por estaciones donde a los diferentes jugadores y jugadoras se les planteaban actividades y juegos para poder desarrollar su motricidad y los diferentes fundamentos técnicos, potenciando principalmente el desarrollo individual de los jugadores aumentado de manera indirecta el nivel del colectivo.

Este modelo permite no encasillar a los jugadores y jugadoras por edad sino por su nivel real de habilidad, creando grupos más homogéneos de trabajo a la hora de crear los diferentes equipos del club dentro de las diferentes categorías establecidas. Muchos clubes cometen el error de no dejar progresar a sus jugadores por ubicarlos siempre en la categoría que le corresponde por edad y no por nivel.

¿Y qué modelo de trabajo quieren los clubes actuales?

Es una lástima que la gran mayoría de clubes vivan instalados en la normalidad y que no se atrevan a realizar propuestas diferentes, o que directamente no les haga falta porque invierten más recursos en tareas de scouting y captación de jugadores que en la propia formación de los propios, y clubes precisamente que son de los grandes.

Los grandes responsables de esta formación son aquellos Directores Técnicos y Entrenadores invisibles que trabajan para su club con vocación y realmente de manera profesional, proponiendo iniciativas pero también promoviéndolas y manteniéndolas a lo largo de varios años para consolidarlas y establecer un modelo de club.

La formación es una inversión a largo plazo, no entiende de títulos, ni de partidos ganados, ni de éxito prematuro, solo entiende de desarrollo personal, de realización personal, y por encima de todo de identidad.

“Con sacrificio puede que logres poco, pero sin sacrificio seguro que no lograrás nada”

El entrenador invisible

13 noviembre, 2012 2 comentarios

Cada día que pasa me  doy más cuenta de que mi trabajo como profesor guarda muchos paralelismos con mi otro “trabajo” como entrenador de baloncesto. Parafraseando a Miguel Panades os lanzo la siguiente pregunta: ¿El entrenador se nace o se hace?, como en todo en la vida habrá multitud de opiniones pero creo sinceramente que uno se hace entrenador pero que hay algo que se lleva dentro y que tus experiencias y tu manera de entender la vida te llevan a trabajar en ésto, o sea que lo dejamos en un empate técnico.

Lo que si que no podemos negar es que el ser entrenador es algo totalmente vocacional, te tiene que gustar, tienes que estar dispuesto a gestionar un grupo de jugadores, que convivir con el conflicto, a ser el centro de todas las críticas y que por mucho que estés rodeado de muchos otros compañeros, jugadores, amigos y familiares, es un trabajo solitario pero realmente apasionante para todos aquellos que amamos el DEPORTE. Seguramente muchos nos sentiríamos identificados con el libro de Javier Imbroda “Si temes a la soledad no seas entrenador. Apuntes desde un banquillo

El hecho que sea vocacional no tiene porque darle un rango de importancia menor que a cualquier otra actividad o trabajo de cualquier otra rama profesional. Un entrenador se puede, perdón! se debería considerar un profesional si realmente entiende su labor como tal y le dedica e invierte su tiempo en ello. ¿Cuantos entrenadores dedican la gran mayor parte de su tiempo de ocio a realizar otra jornada laboral en sus respectivos clubes, invirtiendo un gran volumen de horas para el beneficio del propio club dejando de banda sus aspiraciones personales?

El entrenador invisible, es aquello persona que trabaja para el futuro del jugador local, autonómico, nacional o mundial, aquel que no se cuelga medallas pero que sin él no se podría desarrollar toda la estructura del deporte actual. Profesionales dispuestos a dedicarle todo el tiempo posibles a sus jugadores, a sus equipos y a su club. Capaces de desplazarse para poder poder recoger a sus jugadores y devolverles a su casa cuando no tienen medio de transporte, de sacrificar sus vacaciones realizando pretemporadas para jugar unas fases de ascenso, o para disputar torneos para que sus jugadores vivan nuevas experiencias y puedan gozar del baloncesto que está más allá de su ciudad, de su competición, incluso de su país. ¿Cuantos van a grabar a sus rivales para realizar sus tareas de scouting, o cuantos organizan campus de navidad, semana santa, o de verano, o sencillamente se prestan ayudan de manera totalmente altruista tapar los parches del club?

Esas personas creen en un proyecto deportivo, en una filosofía de club, en unos ideales deportivos y los defienden a ultranza siendo muchas veces menospreciados, infravalorados o directamente incomprendidos. Ellos creen en esa utopía que se llama FORMACIÓN de la que muchos clubes “grandes” se aprovechan por la ley del pez grande – pez pequeño y también de aquellos clubes que van “de grandes” y que su único objetivo es destruir lo que tiene el otro para intentar sacar la cabeza en la élite del deporte.

Tú, entrenador invisible, tranquilo no estás solo. Sigue trabajando, sigue formándote día a día, sigue creyendo, porque a todo aquel que es fiel a sus principios la vida le pone su sitio. Seguramente no llegarás a entrenar a un equipo ACB o LF, pero si serás lo suficientemente valiente de enfrentarte a un equipo de formación o equipo amateur solamente por tus ganas y tu ilusión por entrenar.

“Para un entrenador, el resultado final no se lee en puntos a favor o puntos en contra, cuantos partidos ganados o perdidos, cuantos aciertos o errores cometidos. Al contrario, se lee con cuantas PERSONAS han salido de tantos jóvenes jugadores. Éste es un resultado que ningún periódico, estadística o libro de récords publicará nunca, y éste es el resultado que uno debe valorar él mismo, cuando el último partido acaba” Denny Crumm

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Formando entrenadores

7 noviembre, 2012 1 comentario

La figura del Director Técnico en muchos clubes deportivos no profesionales se limita, como diria David Carreras (director del Master Oficial en Director Deportivo de la Universitat de Lleida), a la figura del IBM: “ibeme a hacer esta gestión, ibeme a llevar este entrenamiento…”.

La realidad en muchos casos es esta cuando desde un principio no se establecen los mecanismos de gestión adecuados ni se establecen las directrices de trabajo desde el principio de la temporada, o mejor dicho desde la post-temporada, momento donde el club y el Director Técnico tienen más trabajo y deben dejar definida la estructura de los equipos y de su cuerpo técnico.

Entre las diferentes funciones de un Director Técnico se debería priorizar o dotar de mucha importancia a la formación de técnicos, tanto de los que ya son “primeros” entrenadores como de los ayudantes y sobretodo con los que aspiran a ser futuros entrenadores. Los clubes no se dan cuenta de la fuerza que tiene la formación interna y la creación un sentimiento de fidelidad e indentidad por parte de los entrenadores y diferentes miembros del cuerpo técnico que forman el EQUIPO de trabajo del club.

La formación interna del club la prodríamos dividir en 3 bloques:

  • Formación para técnicos: tanto los entrenadores más experiementados como los menos, necesitan herramientas para seguir creciendo y ofreciendo un servicio de calidad a sus jugadores. La posibilidad de ofrecerles nuevos recursos y poder interactuar entre ellos amplia su campo de trabajo y dota de mayor riqueza su trabajo diario. Entre las diferentes actividades podemos ofrecer: 1) Clínics d’entrenadores de fuera del club; 2) Charlas sobre prevención de lesiones o de preparación física básica; 3) Sesiones de entrenamiento conjunto por objetivos (tecnificación por puestos específicos mezclando edades)…
  • Formación para entrenadores noveles: todo entrenador que empieza debería pasar un mínimo aprendizaje, el error más grande de todos los clubes es introducir a un entrenador sin ninguna experiencia ni formación en un equipo del club y para mayor desproposito en un equipo de formación. Aquí aparecería la figura del Mentor, aquel entrenador con experiencia que ayuda y asesora al entrenador novel en su equipo, y que a su vez le tiene como ayudante en el equipo que dirige. Esta es la mejor formación posible para un entrenador novel.
  • Formación para ayudantes / colaboradores: cualquier club deportivo se sostiene gracias a los colaboradores, principalmente son padres o familiares, que se les asignan tareas importantes pero que no se les forma. No hace falta invertir muchas horas pero si hacerles partícipes y hacerles sentir importantes. Actividades puntuales como: 1) Curso de anotación y cronometraje (para hacer de auxiliares de mesa en los partidos); 2) Curso de recogida de estadísticas…, pueden ayudar y mucho al buen funcionamiento del club.

Todo este tipo de actividades estan muy poco fomentadas en la gran mayoría de los clubes deportivos, pero cuando se ponen en funcionamiento se obtienen resultados sorprendetes y excepcionales, y motivan al equipo técnico a proponer y realizar más actividades de tipo.

De hecho una de las actividades más inovadoras que he tenido el gusto de vivir es la realización de un Stage de entrenadores donde todos los entrenadores y colaboradores del club podían formar parte de una actividad conjunta y abierta tanto de formación como de reflexión para poder debatir, opinar y establecer unas directrices de trabajo comunes en todos los equipos del club y establecer una organización equilibrada, ordenada y piramidal. Este tipo de actividades tiene un doble objetivo, por una parte la formación y por otra parte la fidelización (la parte más social del proyecto deportivo). Podría quedar resumido en una frase: “Juntar el placer con el trabajo

A continuación expondré los 3 únicos casos que he vivido en mis 18 años como entrenador.

El ÚNICO club que ha apostado por la formación de sus entrenadores y ha promovido la formación interna ha sido el CB Castelldefels siempre muy bien gestionado por Antonio Osuna que ha priorizado la formación de los jóvenes entrenadores y de los entrenadores de la casa siempre al máximo con ayuda de grandes entrenadores de la zona del Baix Llobregat (Jordi Ribas, Chus Fernández, Miguel Panades…) y algunos de fuera como Jordi Bargalló.

El club ha propuesto infinidad de actividades: tecnificación, trabajo de puestos específicos, jornadas de promoción deportiva, cursos de entrenadores, clínics con entrenadores de máximo nivel como Xavi Garcia o Gaspar Roura, cursos de auxiliar de mesa, stage de entrenadores… todas ellas de manera regular y periódica y con un alto grado de participación por todos los miembros del cuerpo técnico del club.

En estos momentos desde que se empezó con el proyecto de formación interna, prácticamente el 95% de entrenadores del club son de la casa, formados gracias a estas iniciativas y algunos de ellos empiezan a destacar como grandes entrenadores y educadores.

Otro gran profesional, ahora fuera de los campos de juego es Joan Rubio, capaz de crear un club deportivo en su escuela de toda la vida, los Salesians de Mataró, y llegar a tener en funcionamiento cerca 15 equipos entre equipos federados y escuelas deportivas de baloncesto en 3 temporadas. El éxito no lo atribuiré solo a su gran capacidad de trabajo y de gestión, sinó a la capacidad de crear un cuerpo técnico de una mezcla de entrenadores experiementados y noveles intentando establecer vínculos entre ellos y colaborando en el trabajo diario.

Capaz de convocar a las 15-20 personas que estaban involucradas en el proyecto un sábado por la mañana para poder realizar una reunión con todos sus entrenadores y poder establecer un contacto de manera periódico con ellos para conocer sus inquietudes y poder realizar una jornada de formación y convivencia con ellos. Los entrenadores se sentían identificados con el proyecto deportivo, los jugadores adolescentes tenían ganas de ser entrenadores del club y ese sentimiento de identidad creaba a su vez un sentimiento de fidelidización. En resumen, no hacía falta buscar entrenadores de fuera porque el mismo club ya disponía de materia prima.

Ahora puedo ver compañeros de ese proyecto deportivo ejerciendo de Director Técnico, de Coordinadores de Escuelas de Baloncesto o siguiendo su carrera como Entrenador con una gran ilusión y grandes inquietudes.

El último es Lluis Escudero trabajando en la sombra en la UE. Mataró de manera un poco solitaria pero muy efectiva. El representa la figura del Mentor deportivo, un gran entrenador que ha desarrollado los últimos años a equipos solo de formación y que se ha rodeado siempre de 2 y hasta 3 jóvenes jugadores con inquietudes para ser entrenadores de baloncesto.

Él es el “jefe” dirigiendo un par de equipos del club y siempre promoviendo actividades de Campus en navidad, semana santa o en verano, o simplemente una jornada de tecnificación. Sus ayudantes le apoyan y él les “obliga” a participar en los entrenamientos o en las jornadas, les hace sentirse importantes, ganarse el respeto de los jugadores y repartir responsabilidades en la gestión y dirección del grupo.

Éstos jóvenes jugadores en un año habrán aprendido más que en 3 temporadas entrenando ellos solos sin ninguna formación y experimentando con su equipo. Cualquier club podrá arriesgarse a darles una oportunidad para seguir creciendo como entrenadores y ellos mismos habrán adquirido unas tablas que no se pagan con dinero.

Por favor señores Directores Técnicos / Deportivos / Coordinadores no se engañen, la formación del entrenador es el pilar básico de cualquier club deportivo. Crecer es cosa de todos. Dedicar unas horas extras a poner en marcha un plan de formación interna ayudaran a evitar dedicar muchas más horas extras en otros temas extradeportivos y de otra índole que surjan por la falta de experiencia y de importancia que le damos a los jóvenes entrenadores.

Ellos son el futuro. Dejemos en endiosar a entrenadores que están por encima del bien y el mal, y que no ayudan a crecer este sentimiento de identidadfidelidad por NUESTRO club. Los cracks te abandonarán y cuando acaben su ciclo se irán, pero si has destruido a la gente de casa, cuando necesites tirar hacia delante te encontrarás solo.

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El compromiso o como perder el valor deportivo por excelencia

11 octubre, 2012 Deja un comentario

Cada año o temporada que pasa me sorprendo más de como cambia la sociedad y hasta que punto estamos haciendo las cosas mal. En la sociedad del bienestar cualquier joven lo tiene todo al alcance de su mano: teléfonos, consolas, todo tipo de ropa de marca, complementos… y en dónde cada vez existe más variedad de actividad extraescolares, el deporte se ha convertido en una mera guardería en la gran mayoría de los casos.

Desde familias que solo se preocupan de colocar a sus hijos en mil actividades extraescolares para que no les “molesten”, hasta familias con un afán exagerado y desmesurado por competir donde los padres dejan de ser padres y se convierten en “mánagers – entrenadores”.

¿Dónde encontramos el término medio? Sinceramente, no lo sé. Cada vez más recuerdo con más nostalgia el hecho de ir a ver los domingos por la mañana el equipo Senior de mi club, intentando engañar a mi padre para verlo, sencillamente porque soñaba con jugar en ese equipo en un futuro, aunque jugase en una división totalmente amateur. Recuerdo la ilusión que nos hacía a todos por ir a hacer un entrenamiento con los “grandes” y poder disfrutar de un entrenamiento con compañeros más grandes que tú que te exigían lo mejor de ti. Cuantas veces mis padres me habrán venido a recoger a mi entrenamiento y el entrenador del junior me ha pedido que me quedara a entrenar con ellos y que él, si si ÉL, se ofrecía a devolverme a casa al finalizarlo para que mis padres no tuvieran que quedarse esperando.

¿Quién no ha jugado partidos imaginarios de baloncesto en el patio de su casa, con canasta o sin ella, con una simple marca en la pared que hacia de canasta imaginaria? ¿Quien no ha tenido esas mini canastas colgadas en la puerta de su habitación para practicar el movimiento de muñeca con una pelota de papel o de espuma? ¿Quien no ha saltado la verja de un colegio para poder jugar una pachanga con los amigos?

Es una lástima pero el deporte está pasando a ser una de las últimas prioridades de los adolescentes del país, contradiciendo completamente el auge del deportista nacional a nivel internacional. Ahora tengo la sensación que todas las actividades que realizan los jóvenes son más importante que el deporte por mucho que les guste y amen el deporte que practican.

No paro de escuchar: “Tengo clase de inglés”, “Tengo clase de refuerzo”, “Tengo una cena”, “Tengo una comunión”… Tengo, tengo, tengo… ¿Pero dónde está el compromiso con tu equipo? La gran mayoría de actividades que realiza un joven son de carácter individual aunque las realice dentro de un grupo, pero el deporte y principalmente los deportes de equipo la participación en dicha actividad implica una responsabilidad individual y colectiva.

Es duro ver entrenar a solo 8 jugadores sumando 2 equipos en el primer día de entrenamiento de la semana, algo falla, algo estamos haciendo mal, en algo nos estamos equivocando TODOS. Puede que vayamos encaminados hacia una sociedad cada vez más egoísta y más impersonal dónde cada uno interactúe más con sus juguetitos electrónicos que con las personas.

El deporte no es “solo” deporte, lleva implícito toda una serie de valores que a menudo olvidamos y que nos ayudan en un futuro a mejorar como personas y prepararnos mejor para nuestro futuro laboral. Palabras como: tolerancia, respecto, integración, compañerismo, cooperación, solidaridad, autonomía, participación, igualdad, diversión, autoconocimiento… todas ellas están presente en todas esas actividades deportivas pero quedarán en papel mojado sin uno de los valores más importantes de la vida, el COMPROMISO (tanto con uno mismo, como con el colectivo)

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¿Dónde está el límite?

30 septiembre, 2012 Deja un comentario

La respuesta a esta pregunta nos la podría contentar fácilmente cualquier seguidor de Josef Ajram, rápidamente te contestaría: “No sé dónde está el límite, sé donde no está” pero el caso es que esta frase no la podemos extrapolar a cualquier ámbito del deporte y menos aún cuando representas a la figura de un entrenador.

El caso Anna Tarrés ha despertado en mi unos recuerdos que hacía tiempo tenía casi olvidados pero que marcaron mi manera de valorar y entender el deporte, sobretodo de deportes tan sacrificados como la gimnasia artística, donde la esperanza de vida deportiva es muy corta y donde NIÑAS compiten por convertirse en grandes deportistas…¿pero a que precio?

Alguien muy cercano a mi vivió muy cerca de la élite, de hecho si no hubiera sufrido una lesión justo antes de uno de los Campeonatos de España podría haber llegado muy lejos, quien sabe si a unos JJOO, pero a sus poco más de 13 años tomó la decisión más importante de su vida dejar el deporte que más quería después de 9 años de dedicación y sacrificio constante sin apenas vacaciones, dedicándose en cuerpo y alma a su pasión.

Como diría Anna Tarrés “no todo el mundo está preparado para la élite“, en eso le daría la razón, porque si hay para llegar a la élite hay que sobrepasar los límites, prefiero ser un deportista mediocre. Las prácticas abusivas por suerte cada vez están más en desuso, aunque la practica de sembrar el miedo es la que hace que muchos deportistas escondan estas prácticas por miedo a reprimendas y a perder sus becas deportivas que tanto sacrificio les ha costado.

He visto el miedo en sus ojos, niñas con un pánico exagerado a comer un trocito de pastel, niñas provocándose los vómitos por los propios entrenadores para llegar al peso “ideal“, con un control semanal de peso casi obsesivo, niñas amenazadas con ser expulsadas del centro de tecnificación si no conseguía hacer el ejercicio perfecto en un entrenamiento después de 4 horas de entrenamiento, una zapatilla lanzada impactando en el cuerpo de la deportista, empujones y bofetadas…

No quiero juzgar a Anna Tarrés, aunque es inevitable que tenga mis dudas sobre su presunción de inocencia por lo anterior expuesto. Por ese motivo os ofrezco toda una serie de enlaces relacionados con el caso para que la gente pueda tener y crear su propia opinión.

La versión de las ex-nadadoras

El caso Tania Lamarca (ex-gimnasta)

Una buena reflexión de Chema Buceta en su blog

Declaraciones de Anna Tarrés en Onda Cero

Informe Robinson: “Las chicas de la sincro”

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Un deportista de verdad

25 septiembre, 2012 Deja un comentario

Ayer TV3 emitía el 2º programa de El Convidat un programa con un formato curioso e innovador donde Albert Om pasa un fin de semana en la casa de diferentes personajes conocidos: políticos, deportistas, cantantes… en su gran mayoría vinculados con Catalunya de alguna manera especial.

El reportaje de ayer nos demostraba la sencillez y el amor por la naturaleza y el deporte de Kilian Jornet, un deportista de verdad, de aquellos que quedan pocos y que a lo largo de todo el reportaje dejaba ir frases que demostraban toda una serie de valores que la sociedad actual parece ignorar cada día.

“Es más importante ganar dinero para obtener más tiempo, que perder el tiempo para obtener dinero”

Para que podáis entender un poco más su filosofía aquí tenéis el prólogo de su libro “Correr o morir” Manifiesto del Skyrunner

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